Catalina la Grande

Catalina la Grande a caballo

Catalina II de Rusia, lo suficientemente inteligente políticamente para ser recordado como “la grande”, Murió repentinamente a la edad de 67 años, mientras, en sus habitaciones, Era ropa que cambia ocupados, casi con toda seguridad alcanzado por golpe.

La noticia de la desaparición de la Emperatriz no tardó en propagarse en los tribunales europeos, dando lugar a chismorreo de una obscenidad tales, rayar en lo improbable.

El rumor más malévola de todos, indudable, era que según la cual el Tsarina, ninfómana insaciable, era Murió aplastado por un caballo en un intento de consumir una relación sexual con él, hipótesis tan improbable como poco edificante.

Pero, ¿qué tipo de charla surgió, definitivamente no es muy respetuoso de una figura de tan alto rango?

Sin duda jugó un papel clave como la verdadera naturaleza del fuego sexual soberana, quien en vida fue concedida sin pensar demasiado de una infinidad de amantes (http://www.pilloledistoria.it/10599/storia-moderna/caterina-ii-di-russia-malata-di-sesso), pero esto también se añade la voluntad de querer desacreditar a una mujer de las habilidades diplomáticas incuestionables en un mundo aún, sustancialmente, de todos los hombres, poco dispuestos a reconocer el bello sexo de los méritos que habría sido debida, incluso cuando, como en el caso de Catalina, ampliamente probada en el campo.

De ahí que el plan para enlodar la personalidad incómoda, revelando la perversiones o presunta (foto la: guidatorino.com).