banquetes

Un banquete en la Antigua Roma. Los banquetes romanos eran generalmente muy largo y lleno de flujo indigerible

“Spew ensayar;, comedores pueden vomitar”, o “Vomitar para comer, comer a vomitar” Es una frase Seneca que arroja luz sobre manera muy eficaz una característica, Ciertamente no es el fin, de banquetes que tuvo lugar en’antigua Roma.

De hecho, este fue precisamente: comensales pasaron horas y horas para atiborrarse de comida pesada e indigesta (Aquí tienes algunos ejemplos: http://www.pilloledistoria.it/1793/storia-antica/cucina-dellantica-roma-ricette), entonces Vomitaban y comenzaron de nuevo desde cero.

Y el que tocó la ingrata tarea de recoger el vómito?

esclavos, obviamente.

Tratados como objetos (y lo que es peor), privados de cualquier derecho y obligado a sufrir el acoso y la intimidación de cualquier tipo sin ninguna posibilidad de rebelarse menos riesgo de ser matado al instante, durante estas comidas de lujo y gruesa, los funcionarios se vieron obligados a vagar entre los huéspedes y los sofás con una macetas que cuelgan del cuello o los hombros, listo para ofrecerlo a quienes lo requieran, con un movimiento de cabeza, para acomodar el contenido de sus estómagos.

La costumbre era esto, y ninguno de los presentes se escandalizaron, por no hablar de la comodidad de no tener que levantar incluso desde su lugar “deshacernos” y hacer espacio para otros alimentos (foto la: pensareilcibo.it).